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SAMSUNG · Significan quick charge

Qué significan PD, PPS y Quick Charge en un cargador USB-C

Qué significan PD, PPS y Quick Charge en un cargador USB-C

Dos cargadores pueden poner los mismos vatios en la caja y cargar tu móvil a velocidades distintas. La diferencia no está en la cifra grande, sino en el idioma que hablan por dentro: PD, PPS y Quick Charge son tres formas distintas de que el cargador y el aparato se pongan de acuerdo en cuánta corriente va a pasar por el cable y a qué voltaje. Si los dos no hablan lo mismo, la carga baja al mínimo común denominador, que suelen ser los 5 V y los 2 o 3 A de siempre.

Vale la pena entender cada protocolo por separado, porque los nombres se mezclan en las fichas y es fácil pensar que un cargador para móvil «de 65 W» sirve para todo cuando en realidad solo cumple esa cifra con un tipo de aparato muy concreto.

Qué es Power Delivery (PD)

Power Delivery es el estándar que ha ordenado el lío. Lo define el mismo grupo que define USB-C, así que es el idioma «oficial» de ese conector. Cuando enchufas un móvil, un portátil o unos auriculares a un cargador con PD, los dos se intercambian unos mensajes por el propio cable: el cargador anuncia los perfiles de voltaje y corriente que puede dar, y el aparato pide el que le conviene según lo que acepta y lo que necesita en ese momento.

Los perfiles clásicos de PD son escalones fijos: 5 V, 9 V, 15 V y 20 V. Al subir el voltaje, se puede mover más potencia sin pedirle al cable que aguante una corriente desmesurada, y por eso un cargador PD de 60 vatios no necesita un cable grueso de brazo. Por encima de 60 W (más de 3 A) sí hace falta un cable de 5 A con chip e-marker, que es el que le dice al cargador que puede subir la corriente sin riesgo. Solo PD 3.1 añade escalones por encima de 20 V (28, 36 y 48 V) para portátiles exigentes, pero el funcionamiento es el mismo: tramos de voltaje predefinidos. Si te interesa el detalle de qué cifra manda de verdad, lo repaso en vatios, amperios y voltios.

PD es lo que hace que un cargador decente te sirva para el móvil, para unos auriculares y para la tableta sin cambiar de ladrón. Si quieres profundizar en cómo repartir eso cuando enchufas varias cosas a la vez, lo explico en la página sobre puertos y reparto de potencia.

Qué añade PPS

PPS significa Programmable Power Supply, y es una ampliación de PD, no un estándar aparte. La diferencia con el PD «clásico» es que, en vez de escalones fijos (5, 9, 15, 20), el aparato puede pedir voltajes intermedios con mucha precisión, en pasos pequeños, y ajustarlos sobre la marcha mientras carga.

Esto tiene una consecuencia práctica que se nota: la batería del móvil funciona a un voltaje que va cambiando según su estado de carga. Si el cargador puede ajustar su salida a ese voltaje real en cada momento, el móvil necesita menos trabajo interno para adaptar lo que le llega, y ese trabajo es justamente lo que se traduce en calor. Menos calor dentro del móvil significa carga más estable y menos tirón para la batería a largo plazo. Si quieres entender cuándo un cargador se calienta de más, lo cuento en por qué se calienta un cargador.

PPS es, en la práctica, lo que piden los móviles de Samsung para su carga de 25 W y 45 W, y lo que usan también los Pixel para su carga rápida real. Si tu móvil es de esa familia y el cargador no lleva PPS, la carga baja a PD normal y se queda en un escalón más lento, aunque el cargador diga 65 W en grande.

Entre los cargadores con PPS que puedes encontrar en el catálogo de cargadores USB-C, hay desde modelos de un solo puerto pensados para móvil (como el Belkin de 30 W con PD 3.0 y PPS) hasta cargadores de dos o tres puertos USB-C con PD 3.1 y PPS.

Qué es Quick Charge

Quick Charge es el protocolo de Qualcomm, el que hace los procesadores Snapdragon. Nació antes de que PD se generalizara y durante años fue lo más común en móviles Android. Hace lo mismo que PD en el fondo (negociar voltajes más altos para mover más vatios con el mismo cable), pero con su propio lenguaje y sus propias versiones (QC 2.0, 3.0, 4, 4+, 5…).

Lo importante a nivel práctico:

  • Quick Charge vivió sobre todo en el conector USB-A, el rectangular de toda la vida. Un cargador «QC 3.0» suele tener un puerto USB-A gordo y pide un cable USB-A a lo que sea.
  • Desde QC 4 en adelante, Qualcomm hizo que su protocolo fuera compatible con PD, así que un cargador moderno con QC también carga por PD a los móviles que no entienden QC.
  • En los móviles recientes la carga rápida va sobre todo por PD y PPS, aunque muchos Android con Snapdragon sigan admitiendo QC (sus versiones 4+ y 5 ya incluyen PD).

Donde Quick Charge sigue teniendo sentido es si tienes un móvil Android de hace unos años con un cable USB-A a micro-USB o a USB-C. Para esos casos conviene mirar los cargadores con puerto USB-A, y si quieres entender mejor la convivencia entre los dos conectores lo tratan en este artículo sobre USB-A y USB-C.

Cómo se llevan entre ellos

Un cargador USB-C decente de hoy en día suele hablar PD casi siempre, PPS si es de gama media para arriba, y a veces Quick Charge por compatibilidad con móviles más viejos. Cuando enchufas algo, el aparato y el cargador prueban los protocolos que ambos conocen y se quedan con el que les dé más potencia. Si no se entienden en ninguno, cae al modo tonto de USB: 5 V y poca cosa.

Esto explica una queja frecuente: «He comprado un cargador de 65 W y mi móvil carga igual de lento que con el viejo». Lo normal es que el cargador no lleve el protocolo concreto que pide el móvil (muchas veces PPS), y por eso se cae a PD básico o a 5 V. La cifra de vatios no sirve de nada si el idioma no coincide, y por eso conviene repasar antes qué cargador necesitas para cargar el móvil rápido sin estropear la batería.

El cable también cuenta. Un cable malo o fino limita la corriente que puede pasar (3 A sin e-marker, 5 A con él), y con ello los vatios que llegan al final, así que la carga se queda corta aunque todo lo demás esté bien. Hay más detalle sobre eso en por qué no todos los cables USB-C cargan igual.

Qué miras en la ficha para no equivocarte

Cuando leas la descripción de un cargador, fíjate en estas cosas antes que en los vatios:

  • Qué protocolos lista. «PD 3.0», «PD 3.1», «PPS», «QC 4+»… cuantos más, mejor compatibilidad.
  • Si tu móvil es un Samsung Galaxy medianamente reciente, un Pixel o un Android con carga rápida por encima de 25 W, busca PPS mencionado explícitamente. Sin PPS, no vas a tener la carga rápida real.
  • Si tienes un iPhone, con PD te basta: Apple no usa PPS para el móvil. Los iPhone más recientes (serie 17) alcanzan su máximo con cargadores PD que anuncian AVS (PD 3.2).
  • Si quieres cargar también el portátil por USB-C, mira que el cargador tenga potencia suficiente en un solo puerto y PD. Lo cuento con más calma en esta página sobre cargadores USB-C para portátil.
  • Si vas a enchufar varias cosas a la vez, revisa el reparto de potencia por puerto en la ficha: muchos cargadores dan toda su potencia solo si usas un puerto; con dos o tres a la vez, baja. Si lo típico es enchufar el móvil y el de alguien más, viene bien leer qué esperar al cargar dos móviles a la vez.

Un ejemplo claro de eso último: hay cargadores de tres puertos que anuncian 65 o 67 W, y esa cifra se cumple con un único puerto en uso; en cuanto enchufas un segundo aparato, el reparto cambia y cada salida da menos. No es trampa, es cómo funciona: lo pone en la ficha del fabricante y conviene leerlo antes de decidir. Si dudas entre dejar el cargador fijo en la pared o tirar de regleta con USB, lo comparo en cuándo compensa cada uno.

Con esto en la cabeza, elegir deja de ser mirar el número grande y pasa a ser cuestión de emparejar lo que entiende tu móvil con lo que habla el cargador. Si las dos listas se cruzan en PD, PPS o Quick Charge, la carga rápida funciona; si no se cruzan, no. Para el caso del coche, los criterios cambian un poco y los repaso en qué mirar en un cargador de mechero USB-C.

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